La familia, evolución y punto de vista antropológico
La familia, evolución
y punto de vista antropológico
Por: Juan Carlos González Martínez
El siguiente reportaje abordará el tema de la familia
según un punto de vista tradicional, desde el punto de vista de Juan Manuel
Burgos, en su libro: “Antropología: Una guía para la existencia”. Este libro
aborda el tema de la familia desde un punto de vista tradicional, dando una
correlación por diferentes etapas, estas son el noviazgo, matrimonio y la
familia. Juan Manuel Burgos nos muestra su perspectiva de como formar la
familia ideal.
Punto de vista
antropológico
Para iniciar a profundizar dentro de la explicación que Burgos otorga a
través de su libro debemos conocer el primer elemento que él hace mención; el
noviazgo. Juan Manuel Burgos define el noviazgo como el periodo en que el
hombre y la mujer están valorando y madurando la posibilidad y la conveniencia
de tomar esa decisión y transformar el amor en un proyecto conjunto de vida
común, es decir, pasar de una fase cognoscitivo – afectiva a un momento en el
que mediante su libertad dispondrán de si mutuamente. Esta definición
presentada por Burgos es muy conceptual, muy tradicionalista y actualmente
considerada como un poco desfasada por lo que implica a largo plazo, punto que
abordaré mas adelante, pero el noviazgo tiene que apegarse a esta definición,
porque durante este tiempo el amor esta floreciendo constantemente, es donde
ambos sujetos están valorando formar una vida juntos, pasar o no al siguiente
paso; el matrimonio, otro termino que veremos a continuación y que también es
considerado en la actualidad como una tradición anticuada e innecesaria.
Juan Manuel Burgos nos habla del matrimonio como el
proceso de maduración del amor cuando este se considera completo, donde llega
el momento trascendental de la decisión matrimonial, una decisión preñada de
contenido antropológico y que comprende al menos las siguientes dimensiones: La
dimensión interpersonal, la dimensión social y la dimensión religiosa. Dicho
esto Juan Manuel Burgos toma en consideración estas dimensiones bajo una
clasificación integral de como debería ser el matrimonio como paso para llegar
al futuro donde esta mutua relación tenga el éxito deseado.
Durante la dimensión interpersonal él se refiere a la
relación exclusivamente entre ellos 2, marido y mujer. En la dimensión social
se refiere a como es visto este matrimonio, donde este acto de unión es
presenciado por los miembros de la sociedad y en la dimensión religiosa como
puede deducirse, nos referimos a Dios, ese compromiso con Dios de formar con
esta persona una familia hasta que la muerte los separe.
Juan Manuel Burgos hace mención sobre otro aspecto muy
común hoy en día; el divorcio. Él lo considera como un fracaso, donde los
sujetos no pudieron mantener una relación conyugal estable. Este fracaso lleva
según él a dos posibles salidas, entre ellas esta una breve separación para
encontrarse consigo mismo y buscar de nuevo el amor en esa persona y también
esta el camino del divorcio, donde se rompe el vinculo de forma definitiva.
Pero el divorcio no es un proceso tan sencillo. El divorcio es complicado, más
cuando hay personas entre ellos, los hijos.
Y hablando de hijos, este tema muy importante no fue
dejado de lado por Burgos, él hace referencia a la comunidad humana esencial,
donde la familia, que ya nos memorizamos el mismo discurso de siempre donde la
familia es el pilar fundamental de la sociedad, donde él nos habla de la
transición de ser una pareja a ser padres, la aparición de un hijo da el inicio
al proyecto de la familia donde el primer paso fue el matrimonio, los roles se
adaptan, además de marido y mujer pasan a ser padre y madre. El hijo según
Burgos es el fin del proyecto del amor, porque un hijo es la culminación de
este hecho. La filiación, esta nueva realidad que estará presente en la pareja
con la aparición de un hijo, hecho al que Burgos da mucha importancia, porque
ya hecho el proyecto de la familia, este forma un nuevo núcleo social que
aportará mucho a la sociedad. Juan Manuel Burgos menciona varias
características que una familia debe tener. Estas características son:
1. Un lugar de origen.
2. La primera comunidad interpersonal para el hijo.
3. La primera comunidad intersexual.
4. La primera comunidad intergeneracional.
5. Lugar donde se establecen relaciones más esenciales.
6. Lugar donde se desarrollan funciones sociales:
económicas, educativas, etc.
El antropólogo también hace mención a aspectos que la
familia ayuda a desarrollar en el individuo final, en el hijo. Iniciando por la
constitución bilógica, donde se satisfacen todas sus necesidades a nivel
corporal. Luego habla sobre la socialización primaria, proceso ya conocido
durante los años de aprendizaje de cualquier persona pero igual de importante
para Burgos, aquí el individuo obtiene las capacidades necesarias para
integrarse a la sociedad. Entre estas capacidades están las habilidades
primarias, el lenguaje, los conocimientos básicos y las normas básicas de
relación social.
Después la familia según Burgos aporta también a la
formación de la identidad del sujeto en cuestión, el hijo. Los padres formarán
como va a ser su hijo, mas allá de su personalidad, ellos se encargarán de
estructurar que es, como se y como ve el mundo. Burgos resalta mucho la actitud
que reflejen los padres, un hogar amoroso, un hogar con valores, un hogar bajo
la gracia de la religión, todo esto formará al hijo de como verá el mundo.
La personalidad propiamente es otro aspecto que se forma
en el seno de la familia, aquí se va moldeando al niño para que al llegar a una
etapa independiente posea una personalidad estable. Los padres son los
encargados de orientar su evolución a través de esta etapa de aprendizaje. Juan
Manuel Burgos resalta en varias ocasiones los roles tanto del padre como de la
madre. La madre otorga la seguridad, el amor incondicional y la constante
disponibilidad ante las necesidades. Mientras que el padre le muestra al hijo
el mundo, la realidad, los derechos que tienes y las diferentes subjetividades
en el mundo. Los roles que ambos abarcan no son meramente propios de cada uno,
estos se pueden intercambiar sin ningún problema, pero lo mas importante, es
enseñarle al hijo que hay un ser superior a todos él cual es el centro de
nuestra vida.
Para Burgos es muy importante resaltar que debemos tomar
en cuenta que la familia nos lleva a tener raíces, es el lugar de nuestras
raíces, la familia es nuestro primer lugar, es nuestro origen, la familia es
nuestra conexión con el resto de la humanidad. Las raíces familiares reflejan
nuestro nombre, es decir nuestra identidad social y nuestros apellidos, es
decir nuestro origen y procedencia. La familia nos inculca nuestra cultura, más
allá de un aspecto territorial. La familia es el lugar al que pertenecemos y al
que siempre podemos volver.
Burgos nos habla también acerca del centro afectivo.
Dentro de la familia somos queridos incondicionalmente y radicalmente, se nos
quiere por quienes somos. La familia nos otorga nuestras características de
unicidad e irrepetibilidad, porque en el mundo somos únicos e irrepetibles. Es
aquí donde podemos amar a nuestro máximo potencial, donde amar es una decisión
muy importante, es donde amamos a nuestros seres queridos. Juan Manuel Burgos
resalta otro punto muy importante como lo es la relación de la familia con el
trabajo, donde se resalta tanto el trabajo de forjar un hogar, como también el
trabajo de mantenerlo, esto implica alimentación, vivienda, vestuario, etc.
Pero el trabajo que más resalta es el del cuido de los hijos, de darles
atención, de educarlos y mantener además la relación de pareja dentro de la
familia. Todos estos puntos del trabajo actualmente son poco valorados pero
después abarcaré este punto.
Por ultimo Burgos nos habla de un paso que es definitivo,
que ante tanta incertidumbre esto es el único seguro, y esto es la muerte. La
familia es el seno seguro donde la muerte puede ser acompañado por nuestros
parientes. Es donde recibiremos afecto en ese momento difícil de enfrentar. Y
aunque cada persona atraviesa el proceso de duelo solo es importante la
familia, esas motivaciones afectivas. Porque nuestra familia reflejará nuestro
legado, lo que fuimos y lo que nuestra descendencia será.
Lo que la familia en
verdad debe de ser
La familia debe de ser una unión entre hombre y mujer
unidos bajo el sacramento del matrimonio, donde la prosperidad del hogar vendrá
gracias a los hijos, ellos serán inculcados bajo valores que ayudarán a su
correcto desarrollo. La familia tendrá la obligación de desarrollar la sociedad
de buena manera, tiene que dar ayudas positivas y no cargas negativas. La
familia debe de ser responsabilidad, debe de ser responsable cada uno de sus
miembros, tanto madre como padre deben y tienen la obligación de mantener una
tranquilidad financiera, laboral, social y religiosa. La responsabilidad del
hijo es obedecer a sus padres, aprovechar cada oportunidad de ser mejor, de
desarrollarse como persona.
La familia debe de ser siempre llevada bajo la gracia de
Dios, él debe de ser el centro de toda familia, deben de inculcar en el seno de
la familia el amor por Dios, seguir sus enseñanzas y seguir el camino de Dios.
Una familia sin Dios está destinada a no tener valores basados en un ente
superior, basados en lo que tiene que ser el bien y no valores que la sociedad
imponga.
La familia es la encargada de instruir cultura,
costumbres y tradiciones, tanto de su país como dentro de su familia, una tradición
puede ser solidario, ir a la iglesia los domingos, darse un tiempo para hablar,
etc. Y la cultura regional, valorar nuestro pasado, de dónde venimos.
La familia debe de ser un conjunto completo, madre, padre
e hijos. En caso de faltar ya sea madre o padre, cualquiera de los dos debe de
tomar el rol del otro, aunque esto no es lo ideal pero también es una opción,
debido a la clasificación común de las familias. Pero lo ideal es un conjunto
completo.
La realidad actual de
las familias salvadoreñas
La realidad actual de las familias es muy diferente a lo
que en verdad debe de ser, en nuestro país, El Salvador, las familias en las
últimas cuatro décadas es un completo desastre para lo que es un concepto ideal
de familia. Desde los años 80´s, nuestro país fue azotado por la enfermedad de
la guerra, una guerra dicha por unos innecesaria, por otros obligada para
mantener un orden, y para otros solo trajo dolor. Lo cierto es que la familia
aquí se derrumbó, niños obligados a participar en la guerra, reclutados a
temprana edad, donde los padres se marchaban como inmigrantes para Estados
Unidos para supuestamente llevar dinero para su familia, la cual queda
abandonada a su suerte. Desde aquí empieza la destrucción, los niños no
disfrutan la niñez, los padres abandonaban el hogar y las mujeres hasta cierto
punto ya no dieron aguante para mantener el hogar. La economía estaba
destrozada, más de 200,000 salvadoreños inmigraron, más de 250,000 muertos, y
la religión puesta en duda, donde los entes religiosos eran asesinados,
Monseñor Romero es el clásico ejemplo de esto, todo por ideologías políticas.
Nuestra sociedad empezaba con daños que hasta ahora aun percibimos, aunque la
delincuencia era mínima, la guerra tuvo influencia para que este problema
acrecentará hasta niveles monstruosos.
Ya en los noventa, cuando la guerra finalizo, el daño ya
estaba hecho, y más bien el daño seguía creciendo, la economía estaba por los
suelos, las estructuras familiares cada día en separaciones por la inmigración,
la sociedad quedo herida. En un estudio de UNICEF se hace notar el crecimiento
de familias monoparentales y unipersonales, y un claro descenso de familias
extensas y nucleares. La economía buscaba recuperarse pero esto sucedía a pasos
tan chiquitos que eran insignificantes. Nuestra cultura cambio porque empezamos
a olvidar nuestro origen y despreciando la religión.
En los años 2000 las mejoras y la recuperación empezó a
notarse, aunque para ello nuestra moneda tuvo que cambiar. Las familias aun
destrozadas buscaban la manera de sobrevivir, pero ya había más recursos. Los
migrantes, luchando en un país que no es el de ellos, siendo invasores y
obligados hasta con gusto de ellos por ser deportados. Ser deportados significa
que la familia en El Salvador perdía su ingreso de supervivencia, significa que
el supuesto plan de mantener la familia llega a su fracaso. La religión empezó
a cambiar, un país tradicionalmente católico cambia a pasos ocultamente enormes
a una religión protestante, pero al menos se acercaban más a Dios, que es quien
nos mantiene en esta lucha que debemos seguir.
Ya en la década del 2010 hasta la fecha las familias, los proyectos familiares tuvieron grandes cambios, pasamos de buscar formar una familia a solo buscar una pareja para vivir sin matrimonio, donde lo que menos se quiere es tener un hijo, un hijo mal llamado bendición por lo que esto implica. Una década donde el feminismo se hace presente para destruir el fin último de la familia, tener hijos, donde es más importante mantener la belleza corporal que formar una familia, y donde los hijos si ven la luz del mundo son con madres solteras, esta vez no por una guerra sino por falta de responsabilidad, el padre casi siempre abandona a la mujer porque quedo embaraza, desaparece “a comprar cigarros” y nunca vuelve, esto provocado por no inculcar valores en los hijos, por no fomentar la responsabilidad. Y un daño peor es la formación de supuestas familias, esto de supuesto porque quienes la dicen conformar son gay, esto, la principal aberración para lo que es la familia, para lo que Burgos dice, para lo que nuestra ley dice, para lo que mandata Dios que es la familia. En fin, un país que cada día más decae en la degradación de valores, y cada día ver más una familia, donde Dios este presente y también importante, un conjunto completo es muy difícil de encontrar.
¿Cómo mejorar esta
realidad?
Esta quizás una pregunta muy fundamental dentro de la
posible solución, que no es de la noche a la mañana pero si es un comienzo.
Para mejorar la sociedad debemos mejorar la familia, debemos volver a un
concepto de familia quizás no tan tradicional pero si manteniendo los
fundamentos de una familia tradicional. Una familia debe de ser conformada
entre personas que puedan mantener una estabilidad económica, que sean capaces
de mantener la responsabilidad de un hijo y claro lo más importante, una
familia cuyo centro sea Dios. En fin una familia será aquella que incluya todo
esto basándose en los valores.
Fomentar la responsabilidad nos llevará a contemplar
nuestra realidad con otros ojos, el amor no hará valorar la familia, la
honestidad no hará mejores personas y hay mas valores que cualquier persona que
visualice este reportaje ya tiene en su mente.
Reflexiones acerca de
este tema
1. La familia es el centro de la sociedad, forjadora de
una sociedad sana.
2. Por el pasar de los años la familia tradicional se ha
perdido entre tanto cambio social.
3. Una familia bajo la estructura tradicional es un
ejemplo de éxito ante la sociedad-
4. Fomentar los valores dentro de la familia llevará por
consecuencia tener hijos que serán el orgullo de la familia y de la sociedad.
5. La falta de valores conlleva a la destrucción de un
proyecto sólido, de un proyecto familiar que se derrumbará poco a poco.
6. Los padres son los encargados de formar al hijo, en
todos los ámbitos que sean necesarios, listo para salir al mundo.
7. Un país con grandes problemas sociales solo llevará a
una familia a un futuro incierto y destructivo.
8. Una familia debe de estar estable tanto
económicamente, socialmente, políticamente y principalmente dentro de la
religión.
9. Los roles de cada miembro de la familia son
importantes y deben de ser mejor valorados por la sociedad.
10. El matrimonio debe de ser el principio de un proyecto
familiar estable, sin ello, estará destinada al fracaso.
11. El Salvador debe de fomentar la familia como núcleo
importante de un crecimiento social, solucionador de varios problemas y
forjador de un futuro prometedor.
12. Los actuales movimientos sociales solo destruyen
modelos familiares estables, buscando defender aborto y matrimonios gay.
Critica sobre la
realidad actual de la familia
La realidad actual de la familia es un desastre, pocas
son las familias que se mantienen estables, que conservan lo bueno y desprecian
lo malo, El Salvador aunque este buscando mejorar socialmente, olvida cual es
el pilar fundamental de la sociedad; la familia. Existen tantos movimientos
sociales como mangos en árbol, pero lo que se defiende bajo estos movimientos
sociales no es íntegramente bajo lo que en verdad buscan, sino que transforman
su objetivo en algo muy dañino, donde el principal perjudicado es la familia.
Debemos cambiar y rápido, recuperar los valores y así fomentar una familia,
donde los pasos para llegar a ella sean firmes, correctos y en orden, y donde
el proyecto de familia sea el correcto, fomentando valores para hacer crecer el
ser de los futuros participes de la sociedad, los hijos.










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